DISIDENTE

Ediciones Esparta. Madrid, 2016
180 págs. 15 €

El actual sistema globalizador, que ha instituido el pensamiento único, individualista y egocentrista, también aspira a la destrucción de los valores familiares, religiosos y morales en general.
Su fin es el de conseguir tener bajo su completo control ideológico y material, a todos los habitantes del planeta.
Cuando una persona que ha alcanzado una cierta relevancia social o profesional, quiere transmitir mensajes a la sociedad, desvelando la "matrix" en la que estamos inmersos, puede estar seguro de que va a ser castigado, al menos mediante el silencio y el ostracismo mediático y por supuesto, a la axfisia económica, con el fin de quebrantar su voluntad e intentar acallar su voz.